Estoy triste, muy muy triste, no sé si sean mis malditas hormonas y lo de ayer fue solamente la gota que derramó el vaso y no puedo deshacerme de esto, no puedo llorar, y no, no es por la comida, como siempre he pensado, que es la causa de mis problemas y tristezas, pero no, es la forma que encontré para deshacerme de ellos y ya no es suficiente. Anoche comí y vomité sin ganas, así que ni siquiera me sentí peor. Ni comí tanto, ni siquiera tenía ganas de vomitar, no tenía ganas de comer, ni ansiedad. Sólo quería llorar, pero no pude, quería hacerme daño pero no lo logré. Al menos no como yo quería.
¿¿Y cuál fue la raíz de todo esto?? Más bien fue el colmo del día. Llego como cualquier día al trabajo, esperando a L. ¿Y por qué a él? Porque me hace sentir bien, la verdad todos me hacen sentir atractiva, en serio. Pero él me gusta y se siente tan bien sentirlo de vuelta. Es algo que nunca sentí hasta los 15 años un poco. No lo volví a sentir hasta los 22 pero ambas cosas fueron leves. Hasta que cumplí 23 y me metí en cosas más intensas. Sexo pues. Y se siente tan bien, aunque sepa de sobra que la persona no me ama, sólo me desea. Pero qué importa, se siente muy bien ser deseada... al menos en el momento. Porque después de despedirnos lo sé. No estoy más en sus mentes. Cada quien se dedica a sus asuntos, a sus parejas, a sus actividades, a sus familias, al sueño. Y yo, vacía como siempre. Me escondo y me fumo un cigarro, para relajarme, para sacar mi frustración de que ese día las cosas no hayan salido como esperaba, o tal vez me hicieron sentir muy bien, pero no al grado que yo quería. Como el lunes, que me empezó a acariciar. Desde en la tarde que me dio masaje, en el elevador que me empezó a tocar levemente y en el estacionamiento que me cargó. Después me pidió que lo llevara a la azotea en el carro. Le dije que estaba encadenado a mí. Me abrazó, me acarició un poco. Llegamos a su carro. Me abraza, me toca. Intento besarlo pero no puedo, no porque no me atreva si no porque no doy con sus labios. Después me doy cuenta que es intencional. Me dice "besos no". Me sigue tocando, me gusta que lo haga, me gusta de sobra, si no no lo dejaría hacerlo. Me enredo con él. Lo acaricio sin tocarle. Quita los seguros y me dice que se va a bajar, que tiene que estudiar. Se baja, me dice que me cuide. Me quedo despeinada y confundida, porque yo quería más. No exactamente llegar más lejos, si no estar más tiempo. Deseaba mucho besarlo, pero me dijo "no". Bajé excediendo el límite de velocidad por mucho. No sé, iba demasiado rápido. Me subí levemente a una banqueta. Me estacioné frente a la entrada principal. Me bajé a fumar como siempre, sólo que esta vez lo hacía con más ansia y desesperación. Porque estaba muy confundida y frustrada, porque las cosas no salieron como yo quería. Porque me siento ¿usada? No sé, puesto que yo no aspiro a algo más que a ser la amante. Es lo único que quiero, que me acaricie, que me toque, ser completamente suya... aunque sea unas horas. Hasta la hora de despedirnos. Pero siento que me tocó por demostrar algo, que puede conmigo, que me dejo, que soy una zorra, que con todos lo hago. No sé, me da más ansia no saber qué está pensando. Sé que me desea, pero no sé qué piensa ahora y eso me pudre.
Bien, al día siguiente no sabía qué esperar, sabía que no podía encimarme sobre él como cualquier día porque corría el riesgo de que pensara que muero por él. De sobra sabe que me gusta, pero no quiero que se malinterpreten las cosas. Sólo es deseo, probablemente algo de cariño, pero nada más. No me clavo. Sé que puedo hacerlo, lo he hecho antes, no me preocupa. Las cosas salen igual, me trata como siempre, sólo que no hay masaje. Al final una leve caricia, pero no nos vamos juntos. El día siguiente hubo más contacto. Me acarició y me habló mal oído, levemente porque estábamos en el trabajo. Ayer le di masaje y se mostró complacido, como siempre. Nos fuimos juntos pero no hubo nada más. Me dijo que era el último día que estaba de tarde. Gracias a mi "querido" jefe mañana sale temprano, porque se van a jugar futbol. Y la otra semana nos toca de día y no va a hacer el cambio porque ya salió de la escuela. Pensé que aprovecharía la situación, pero no. Solamente me dejó en la escalera, me dio un beso de despedida y se fue. Me dejó frustrada y confundida como siempre. Fumo un cigarro sin comprender la situación, el típico ¿por qué a mí? Me siento algo rechazada. No sé qué está pensando. Pasa y ve mi carro solo. No sé si se haya dado cuenta que no estoy ahí. Que me dejó encaminada pero no llegué. Que es imposible que haya sucedido eso. Pero creo que no se dio cuenta. Me fui pensando que no era justo. Le dije que la próxima semana no tendría mi carro, así que quedaba implícito que no habría nada más que lo que ocurre dentro de la oficina. Pero se fue. Sólo quedan los fines de semana del próximo mes, que salimos muy tarde, a las 11 solos él y yo sin nadie que esté de más. Pero no creo que pase nada, no hay que ir tan lejos por el carro. El lugar está iluminado a la vista de todos, muy cerca, sin necesidad de que lo suba. Pienso que haré lo de siempre. Subir mis cosas y subir un piso a fumar, en lo oscuro. Pero no em acompañará. Tal vez me pregunte a dónde voy, tal vez ni se dé cuenta. No me hago muchas ilusiones.
Y si digo que no quiero nada con él, que es sólo físico y no deseo una relación (que ya tiene) no sé por qué me afecta tanto. Será que no obtengo lo que quiero y me frustro, será que las cosas difíciles y prohibidas son las más deseadas y me frustra no conseguirlas. Ya me ha pasado. Con C en el hospital. Demasiada atracción sexual, hasta que me enojé con él. Ya me habían corrido. Me enojé porque a pesar de hacerme sentir deseada, me daba a entender que a veces se arrepentía de estar conmigo, no por mí, sino por su esposa. Es la misma situación, nunca busqué una relación, incluso le dije que si no estuviera casado no andaría con él. Porque sé que me haría lo mismo que le hace a ella. Lo quise y él a mí, pero no suficiente. Dejé de verlo y en menos de una semana me sentía bien. Ya no habría más besos que esperar, pero al menos no estaba deprimida. Soy demasiado cambiante. Así como me meto en relaciones muy intensas, así me desencanto. Duele sólo un poco, pero se me pasa rápido.
Me sirvió escribir eso, me desahogué un poco, pero ahora me ha vuelto a dar un poco de desesperación, o ansia no sé qué sea. Espero 2 horas para salir de aquí, pero ya no hay nada qué esperar. De aquí a trabajar, pero ya no me ilusiona hacerlo. Voy a trabajar y va a estar L ahí, pero te digo que se va temprano, ni siquiera estaremos cerca. Esperando ansiosamente mi hora de comida para ir a fumar, y después desesperada porque llegue la hora de salida, me cansa la gente, me hartan, me fastidian, odio que hablen tanto, odio mi teléfono, quiero salir, fumar, subirme a mi carro y salir corriendo, escuchando a "Buckethead" alguna pieza que me levante un poco el ánimo. Me gusta manejar, me relaja. Llegar a mi casa, dormir y esperar no despertar de nuevo. Al menos mañana descanso. Tal vez me llame J, tal vez no lo haga. Tal vez quiera salir noche, pero más noche se vuelve más complicado. Me quiere tener y yo a él. Sólo eso. Ya no me estresa como antes porque me gusta más L, o al menos porque lo veo más que a J. Pero aún me irrita que se enoje cuando no puedo salir y cuándo yo tengo ganas y quiero no pueda, o no esté. Me quedo como siempre, sola en mi casa. Buscando qué comer y después vomitar y seguir con mis ansias y comer más. Con suerte podré dormir un rato, tal vez toda la tarde. Desear que no se acabe el día y seguir durmiendo. Porque el domingo trabajo todo el día, sin chiste. Está B pero ya no siento lo mismo por él. Da igual, no se arriesgaría por mí, y lo quería bien, pero no lo culpo, sólo que no tiene caso. Horrible domingo, llegar, fumar, picar un poco y no poder parar, hasta vomitar. Comer y vomitar si se requiere. Si no, seguir trabajando. Y después esperar pacientemente mi segundo break para fumar y comer sin hambre. Después de las 8 es tortura, porque la gente fastidia más que nunca. Los odio a todos, porque están afuera y me molestan cuando no tienen nada qué hacer, todos al mismo tiempo. Imploro piedad, clemencia o lo que sea. Pero el tiempo avanza lento, muy lento. Cuando dan las 11 salgo como insecto fumigado, a fumar, a llorar porque mañana es lunes y vuelvo al servicio, y volvemos a empezar... Pero ya no hay nada qué esperar, sólo que pasen los días, sin chiste, porque estar en el hospital me fastidia tanto, me fastidia no hacer nada, o hacer cosas estúpidas como formatos y oficios, o sacar copias, lo odio. No veo ningún placer estando aquí, solamente esperando la hora de comida para atragantarme, y vomitar, y fumar. Después seguir esperando la hora de salida, mareada. Los días serán iguales qué hoy... sin esperar nada en el trabajo, nada que me haga el día. Soy demasiado dependiente de las personas. He pensado que sería feliz si me fuera lejos, muy lejos, donde no haya absolutamente ningún rastro de vida humana. Así no dependería de las personas para estar bien o mal. Solamente sería yo y todo dependería de mí misma. Lo deseo con toda el alma, más que estar con L. Tiempo de relajación. Pero es imposible. Tengo que terminar mi estúpido servicio. Tengo que trabajar para SOBREvivir. Quisiera al menos irme de vacaciones muy lejos donde nadie me conozca, ni le importe. Pero sigo sin poder, sin dinero suficiente, lo cual me da más ansia y desesperación. Volvemos a lo mismo...
Odio vivir, lo odio. La vida no es bella. No niego que hay momentos que disfruto muchísimo. Pero son pocos y no duran mucho. No digo que sólo sean segundos, no estoy tan deprimida, no lloro diario, de hecho casi no lloro, ya no puedo hacerlo tan fácil como quisiera. A veces estoy incluso muy bien, me siento tranquila y con ganas de hacer cosas nuevas. Y no sólo me refiero a los momentos en que estoy con alguien, no. Cuando trabajo, cuando duermo, cuando estoy en el hospital, cuando como, cuando llego a casa. Pero te digo que son pocas o al menos no tan intensas como mis momentos malos, que pienso que todo está mal y que no voy a ningún lado. Como cuando quisiera estudiar algo más, me emociono, pero después no le veo caso hacerlo. Cuando me doy cuenta que no puedo conseguir tanto dinero para irme de vacaciones, cuando pienso que no soy capaz de mantener una relación, que no quiero. Cuando veo tan lejana la fecha de terminar el servicio, el mes de vacaciones, el día de pago, o la hora de salida. Y siento que ya no puedo, que en cualquier momento, voy a huir, a salir corriendo desesperada. Pero no es literal. No puedo salir corriendo hacia ninguna parte. La única forma de ponerle fin a esto es desapareciendo del mundo. Diría "total, nadie me extrañará", pero no lo puedo hacer. Mis papás ya me dijeron que les dolería, y mucho. Y sí, los comprendo. A pesar de que tienen más hijos, uno no se compara con otro. Es como si me quitaran a uno de mis hermanos. Aunque tengo otros dos, no son iguales. Sólo por eso no lo hago. Los demás sé que no me extrañarán, no me necesitan, no les hago falta. Y a decir verdad, odio que la gente me necesite. Significa que sólo aparecerán cuando quieran algo de mí, y seré egoísta, demasiado egoísta, pero si no veo un beneficio propio no lo hago. He dado todo de mí desde que tengo memoria y la gente siempre desaparece cuando tiene lo que quiere, me dejan sola y más vacía, y me dan ganas de llorar. Es cuando me siento más usada que nunca. Y no me refiero a lo físico. Hablo de alguien que necesita algo de mí, no sexo, no dinero. Que haga algo. Por más insignificante que sea, me niego. Y estoy en mi derecho de hacerlo. Odio a la gente. No me interesa si me ven bien o mal por hacerlo. Ya estoy harta de hacer las cosas por los demás o en base a lo que piensen de mí.
Pero bueno hablaba de huir para siempre. Me tienta demasiado hacerlo rápido. Pero no sé cómo... en realidad sí sé, pero no me atrevo. Y no por miedo, ya lo he dicho, es por mis papás. Podría chocar mi carro, pero duele porque es nuevo y parecería un accidente, y no quiero, se echarían la culpa pensando que no me enseñaron a manejar bien. Aparte no quiero sangre, nada demasiado traumático para quien lo vea. Tengo una dotación suficiente de Zinetrón como para no despertar en un mes, o tal vez nunca. Tal vez lo haga, cuando sea más delgada y no tengan que arrastrar todo mi peso. Moriré delgada, pero eso lleva demasiado tiempo y no lo soporto. Moriré por fumar, pero sé que tardaré también, no sólo lo creo, lo sé. En fin, te digo que no lo haré por ellos. Pero bueno, igual no pretendo vivir mucho. No viviré más de 20 años. Porque me haré vieja y estará peor que nunca. Ni siquiera seré deseada, ni tendrá caso adelgazar tanto. Siendo vieja lo que quieres es ver la vida y la familia que formaste, y descansar. Yo no habré formado una vida que valga la pena mirar, ni una familia. No tiene caso formar familia, traer niños al mundo a sufrir, porque tal vez sean capaces de ver la vida de una mejor manera que yo, pero no es justo que tengan una madre psiquiátrica que se pueda matar en cualquier momento, o que se fastidie de ellos primero. Recuerdo "Demolition Lovers" y me excita pensar en la historia de la canción, basada en la vida de "Bonnie y Clyde", que huyeron por la autopista, asaltando licorerías y se suicidaron al final. Demasiada adrenalina, con final feliz. Me gustaría hacer eso, en verdad lo disfrutaría, moriría feliz. Pero no puedo decirle a nadie, porque dirían que estoy loca. En verdad no me importa que lo digan, que lo piensen, porque es verdad. Pero no entenderían por qué me excita pensar eso. Siento demasiada fascinación por ello, pero la gente no piensa igual. Deseo con toda el alma encontrar una persona que se atreva a hacerlo conmigo. Sería el final de todo, moriría placenteramente, ni siquiera me dolería, no sufriría ni un poco.
Pero la imaginación es una cosa, y la realidad es otra. Ojalá en este caso las dos cosas se hicieran una misma...